sábado, 23 de marzo de 2019

Una joven no vidente está por culminar su tesis de grado en Comunicación Social.



Un grabador en mano, un punzón con la regleta de Braille y una computadora. Con esas herramientas, Lucía Velázquez (29) incursionó por las sendas de la Licenciatura en Comunicación Social, carrera que está a pocas líneas de culminar, con la redacción de su trabajo final.“Me gustaría poder comunicar la inclusión en los medios de comunicación, para lograr una mejor justicia social y una sociedad más inclusiva”, augura Lucía.

La escucha es, sin dudas, el sentido más ágil. Un lector de textos pone en palabras sonoras lo que está escrito. Es que Lucía, que es oriunda de Capitán Miranda -una localidad a pocos kilómetros de Encarnación, Paraguay- nació ciega.

Su discapacidad visual pasó inadvertida porque tanto ella como la sociedad -principalmente- se adaptaron a su condición, en un mundo donde impera lo visual.

Con un bastón blanco en mano, Lucía se dirige a la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Unam, un camino que emprendió desde 2012. Un trayecto que de pequeña anhelaba, ya que jugaba a ser periodista y hará de ese juego una realidad.

Lu -como le dicen en su círculo íntimo- publicará una tesis que marcará un hito para la sociedad: la accesibilidad de las personas ciegas a los medios de comunicación; un trabajo que permitirá repensar prácticas y las formas de comunicar. Unos pocos pasos para culminar y cerrar una etapa más que importante.

Un poco de historia

“No es sensibilizar, sino crear conciencia. Muchos estigmatizan a la discapacidad y queremos que eso termine”. Con esa frase, Lucía da a conocer su perspectiva de la discapacidad visual y de su vida en general.

En su niñez quiso asistir a una escuela de modalidad común. Sin embargo, a los ocho años, gracias a la ayuda de una monja de su localidad natal, viajó a Asunción para comenzar sus estudios en una escuela para ciegos, en la que estuvo durante algo más de dos años. Después de ese período, volvió a Capitán Miranda y continuó sus estudios en la escuela del pueblo, hasta culminar el secundario.

Fue becada para estudiar durante cuatro años inglés, idioma que habla con fluidez. En sus tiempos libres canta y toca el piano; intercala canciones en inglés, guaraní y español. Durante años practicó natación y tenis, deportes de los cuales es fanática.

Una carrera al futuro

A los 22, Lucía arribó a Posadas para estudiar una carrera que desde pequeña soñó: ser periodista. En 2012 se inscribió en la Licenciatura en Comunicación Social, en la Unam.

“Desde muy chica me gustó el periodismo, escuchar radio y enterarme de todas las noticias. Cuando tenía diez años, jugaba con un cassette viejo que teníamos en casa y me imaginaba como presentadora de noticias”, rememoró Lucía.

Sin embargo, la estudiante reconoció que en su adolescencia quería estudiar kinesiología.
“Cuando fui a anotarme, el director de la carrera me dijo que kinesiología no estaba preparada para una persona con discapacidad visual, porque los materiales y los instrumentos no estaban adaptados”, comentó Lucía.

Por ello, migró a su otra pasión, a esa profesión que de niña jugaba. Ese as bajo la manga que sus padres y amigos contemplaron en ella desde temprana edad.

Un camino sinuoso

Las personas con discapacidad visual, al igual que todos, tienen sus obstáculos en el camino.
En el caso de Lucía, al momento de ingresar a la universidad, fue con el acceso a los materiales bibliográficos. 

“Para todas las personas ciegas que estudiamos, una de las dificultades es que hay textos de algunas cátedras que no están digitalizados. Eso es fundamental para que, con los lectores de pantallas, reconozcan el texto para estudiar”, explicó.

Además, están las materias que tienen una fuerte impronta de imágenes. “Fueron materias que fui superando con más o menos dificultad gracias a la ayuda de los profesores y amigos que se adaptaron a mi condición, que siempre me preguntaron qué necesitaba”, agregó.

Aprender para emprender

Lucía no sólo es estudiante de Comunicación, también es técnica superior en Masajes, carrera que culminó el año pasado, a la par de sus estudios en Humanidades.

“Como no pude estudiar kinesiología, hice un curso terciario que sea parecido a kinesiología y estudié esa carrera de dos años. Ahora estoy trabajando en eso y tengo mis pacientes. Es satisfactorio porque puedo dar alivio, eliminar algún dolor o estrés que tengan”, comentó.
Además es miembro fundadora de la Red Nacional de Comunicadores con Discapacidad Visual, que se creó en mayo pasado, en La Plata.

“El coordinador de la red tiene un programa de radio sobre discapacidad y me ofreció que sea una corresponsal, además de hacer una columna sobre temas de discapacidad en Paraguay y Misiones”, detalló Velázquez.

Después de una entrevista a un artista visual que detalla minuciosamente sus obras para personas con discapacidad visual, emprendió su camino hacia la conducción.

“Fado -director de UGD Radio- me ofreció que conduzca un programa para hablar de la discapacidad. Era mi sueño y le dije que sí al instante”, comentó.

De esa manera nació Inclusive, un programa en el que “busco visibilizar los derechos y las capacidades que tenemos las personas con alguna discapacidad. Es mi rol como comunicadora. Tengo un compromiso social con las personas y la temática en sí”, indicó la joven.

Una perspectiva a futuro

Los pasos para culminar su tesis están a la vuelta de la esquina. Con ello vienen los sueños  y, sobre todo, los desafíos, tanto para ella como para la sociedad en general. “Me gustaría poder comunicar la inclusión en los medios de comunicación, para lograr una mejor justicia social y una sociedad más inclusiva”, augura Lucía.

Asimismo, desea “que la discapacidad sea un tema más, que se eliminen esos prejuicios que se tienen, que haya una mirada diferente y sin prejuicios”, concluyó Lucía.
Su pasión desde pequeña, su meta, a tan sólo unos pasos de alcanzar. En los próximos meses Lucía alzará su título de licenciada en Comunicación Social.


Fuente: El Territorio

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